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Una nueva
Guía Práctica para las familias con hijos en edad adolescente, entre 14
y 18 años, que sospechan o tienen constancia de los primeros consumos de
sustancias adictivas de sus hijos, sustancias como el cannabis, los
estupefacientes o el alcohol, ayudará a los padres a enfocar o reconducir
este grave problema que acecha a los más jóvenes, y más teniendo en
cuenta la temprana edad de inicio del consumo, que se sitúa en los 13
años. Según la Técnico de Drogodependencia del Área de Servicios
Sociales municipal, encargada de elaborar la guía, cerca de un 90% de los
jóvenes consumen alcohol, una droga de la que muchas veces se obvia sus
devastadores efectos entre la población, y más del 40% ha consumido
cannabis o hachís, por lo que la estructuración de la misma incide en
tres vertientes diferenciadas del inicio del consumo: por un lado la
primera acción a llevar a cabo, la información con respecto a los
factores que inciden a la hora de consumir, una segunda acción en este
sentido en la reflexión sobre la importancia que se le da al consumo de
drogas, y para finalizar, afrontar la situación mediante el diálogo,
acordar una serie de normas y ser consecuentes con las mismas. En la
presentación de la guía, tomaron parte el Comisionado de Droga para La
Rioja, Juan del Pozo, la Concejala de Servicios Sociales, María
Negueruela, y el Inspector-Jefe de la Policía Local, Francisco Cordón,
ya que el cuerpo de seguridad municipal suelen ser los que primero
constatan estos consumos dándolo a conocer a la familia y "aunque no
es un problema grave, no hay gran cantidad, sí que los vemos y hay que
actuar antes de que vaya a más. Por eso desarrollamos estos planes,
porque la edad de comienzo, yo me atrevería a decir que es a partir de
los 13 años, tanto en consumo de alcohol, como ya la iniciación a las
drogas y sobre todo al porro. Lo más importante de todo esto es incidir
en que se conciencien los padres, porque nosotros, en nuestras
actuaciones, lo que vemos es que cuando avisamos a los padres, estos no
dan crédito y piensan que su hijo no puede ser, que puede ser algún otro
que estaba con él. Lo primero que tienen que hacer los padres es abrir
los ojos y pensar que si damos este aviso es porque el problema realmente
existe. Solucionar el problema debe empezar por la familia, nosotros
debemos ser siempre los últimos en actuar".
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