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Una de
las cosas que pretendo poner en marcha son un ciclo de conciertos
didácticos; es algo que me parece muy interesante, el empezar desde edades
tempranas, desde abajo.
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Esta joven de 29 años de edad ha tomado
las riendas de una de las asociaciones con más tradición de Calahorra, la
Asociación Santa Cecilia. Madre de un pequeño de corta edad y profesora de
guitarra del Conservatorio de Música, Vanesa Cristóbal asume este nuevo reto
con alegría e ilusión, y con muchas ganas de trabajar por la música y por su
ciudad natal, Calahorra. Una vez finalizada la Semana Musical, en cuya
clausura se despidió a María Teresa Arandia y se dio la bienvenida a Vanesa,
esta nos presenta sus nuevos proyectos en torno a la difusión de la cultura
musical.
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Sus primeros pasos en el mundo de la música.
- Desde que tenía ocho años, momento en que empecé a estudiar con Martín, un
poco impulsada por mis padres y entre todos me animaron a seguir cursando
mis estudios musicales. Comencé en el Conservatorio y acabé los estudios
junto con el Bachiller. En ese momento de mi vida me pregunté que con qué
iba ser yo más feliz, y mi respuesta fue que la música es lo que más me
llenaba junto con el mundo pedagógico, que me encantaba. Por eso continué
mis estudios pero de una manera profesional en San Sebastián, concretamente
en el Conservatorio Superior. Allí estuve tres años que los simultaneé con
Historia del Arte en Zaragoza porque me gustaba también y lo quería hacer.
Al finalizar regresé a Calahorra y empecé a trabajar en las escuelas de
música de las zonas limítrofes como son San Adrián, Azagra y Pradejón. La
verdad es que tengo un recuerdo muy bueno porque ahí aprendí un montón, en
las escuelas de música, y lo quiero decir porque el trabajo que se hace aquí
en la escuela de música es una maravilla, se trabaja seriamente, y trabajar
en ellas me ha ayudado mucho para ver una variedad de alumnos de diferentes
edades, que vienen, y sus diferentes motivaciones para estudiar la música.
Te das cuenta que la misma ilusión es la que hay en un niño y en un mayor y
por eso ves la perspectiva del gusto por la música. Este es el quinto año
que aprobé oposiciones y ahora estoy como funcionaria de carrera, tengo mi
plaza en el Conservatorio de Música y estoy muy contenta.
-¿Qué instrumentos toca?
- Soy profesora de guitarra, pero antes de irme a la Universidad quería
estudiar algo diferente y por eso estudié con Ángel Arroyo el saxofón.
Posteriormente continué estudiando con otras personas en otras escuelas pero
estuve unos años dedicada al saxofón y la verdad es que me encanta.
- Su música preferida.
- Yo creo que me gusta todo tipo de música aunque con el paso del tiempo me
parece que me va gustando más el Barroco y Bach. Cuando acabas la carrera te
dicen que es obligatorio interpretar a este autor y de momento dices que no
pero luego, es algo tan interno y tan costoso de captar, que cuando llegas a
hacerlo lo haces de tal manera que te acabas preguntando por qué te gusta
tanto. Yo creo que es por su complejidad y de hecho, ahora dicen que a los
bebés, la música que más les gusta es la de el Barroco, yo creo que es por
eso, porque ellos parten de lo interno y les es más fácil que a nosotros.
- ¿Y en cuanto a la música moderna actual?
- La verdad es que oigo todo pero estoy un poco desconectada porque cada vez
me gusta menos. Soy un poco crítica con eso. Me ha gustado mucho Alejandro
Sanz, por ejemplo.
- La afición por la música en Calahorra, ¿cree que hay un público aficionado?
- En cuanto a gente que se dedique a la música, cada vez hay más y eso se
puede ver sobre todo en la escuela de música ya que en el Conservatorio no
sé lo que pasa, si la gente cree que es muy serio o no sé pero andamos
siempre de plazas como muy justos y esto es algo serio. Creo que a la
persona que le gusta, consigue acabar sus estudios, pero cuando un niño o un
padre ven que tienen que estar allí diez años, eso parece que se les hace
muy largo. Si juntamos los estudiantes del Conservatorio con los de la
Escuela de Música y los de otras escuelas existentes, vemos que en Calahorra
hay mucha afición, tanto de niños como de mayores, que se están animando
porque era algo que tenían ahí. Sí creo que hay afición pero también veo que
hay falta de continuidad o gusto por la música. Por ejemplo, con la Semana
Musical el que la gente quiera ampliar sus conocimientos musicales y conocer
lo que presentamos en esta programación. En otros países hay gente que a lo
mejor no toca ningún instrumento pero sí que escucha y asiste a los
conciertos o audiciones. Veo que falta eso, el empezar a acercarla a la
gente. Tengo ideas a este respecto para intentar mentalizar a la gente de
que la música se puede disfrutar no solamente desde la interpretación sino
también desde la escucha, a través de la audición, de ver a diferentes
grupos, cuartetos, sextetos, etc. No sólo disfruta el que toca sino también
el que escucha, pero el que escucha sabiendo y yendo a ver lo que puede
escuchar diferente.
-¿Cree que hay suficiente oferta docente en la ciudad?
- Sí, lo que sobran son profesores.
- Con respecto a la oferta musical cultural.
- Culturalmente yo creo que en Calahorra cada vez hay más oferta y además de
calidad. Veo que vamos a más y mejor. Lo que falta es que la gente vaya y lo
haga de manera consciente de lo que va a ver o a sentir. Ir un poco
programado porque para eso está la gente docente, para llevar a los lugares,
ya sean grupos de mayores o de niños, llevarlos un poco preparados para
disfrutar más.
-Usted ha asumido recientemente la presidencia de la Asociación Santa
Cecilia, ¿Desde cuándo pertenece a la agrupación?
-No recuerdo bien exactamente, pero creo que en torno a los diez años de
edad. Sí recuerdo que fue porque la Asociación organizó un concierto en San
Francisco al cuál yo fui con mi guitarra y mucha vergüenza. Cuando acabé de
actuar, mi padre me dijo que me iba a hacer de la Asociación. Quiero señalar
esto porque para mí, el pertenecer al grupo me hizo sentir como si ya fuera
música, y eso, creo que a los niños y jóvenes de hoy hay que transmitírselo;
la pertenencia a una asociación no es sólo el pagar la cuota y ya está, es
como si se juntaran más energías, el sentirse parte de un grupo porque el
ser humano realmente está hecho para eso, para pertenecer a un grupo y
obtener así más fuerza aunque al principio sea de una manera inconsciente.
Ahora como Presidenta yo estoy totalmente abierta a recibir propuestas y voy
a apostar por la gente joven sobre todo.
- La Asociación Santa Cecilia tiene una gran tradición en Calahorra.
-Sí y esto no me asusta porque creo que ya no me asusta nada. Pienso que es
todo tan relativo que no me asusta nada. Admiro muchísimo a Maite porque es
una señora que se dedica el 100 por 100 a llevar la Asociación, a llevar
toda la Semana Musical para que salga preciosa y además tiene mucha
experiencia en mantener las conversaciones necesarias ya sea con el Señor
Obispo o con quien sea. Creo que todo se puede aprender y aunque pueda tener
más actividades, también sé que cuando más se hace, más se puede hacer. Por
eso no me asusta asumir la presidencia, y más teniendo en cuenta que yo
estoy abierta a recibir propuestas, a ir a cualquier lado, etc.
- María Teresa Arandia ha desempeñado su cargo como Presidenta durante
treinta años.
- De momento ella va a estar conmigo a mi lado, para enseñarme todo un poco,
todo lo que ella ha ido haciendo a lo largo de estos años, aprendiendo, y
yo, como soy muy apuntadora y siempre llevo mi cuaderno debajo del brazo, lo
anoto todo. Luego intentaré darle mi pincelada personal con mis ideas, mis
proyectos, mis ilusiones y con mis ganas. Creo que con mis ganas de mantener
la música viva en Calahorra y con lo que quiero yo a mi pueblo, creo que me
va a responder.
- La programación de la Semana Musical de Santa Cecilia, ¿La realizaron
ambas Presidentas de manera conjunta?
- Efectivamente, hemos tenido un buen número de reuniones y poquito a
poquito hemos ido elaborando el programa, llamando a gente. Las propuestas
han sido de manera conjunta, aportando cada una diferentes puntos. Este año,
por ejemplo, propusimos que cantaran los Coros porque hacía unos años que no
lo hacía y por eso llamamos a los Orfeones. También, la actuación del
Ballet, era un poco el sueño de Maite, y era bastante arriesgado, aunque
siempre se ha intentado hacer algo que nos guste a todos. Todos participan
en la preparación de los actos, aunque somos un grupito pequeño y por eso
hago un llamamiento, para que se apunte más gente para incorporarse a la
Junta. Junto con la preparación de la Semana Musical, preparamos también el
Día Europeo de la Música.
- ¿Hay nuevos proyectos en marcha a partir de la renovación?
- Una de las cosas que pretendo poner en marcha son un ciclo de conciertos
didácticos; es algo que me parece muy interesante, el empezar desde edades
tempranas, desde abajo. También tengo alguna idea, cosas totalmente
novedosas pero que todavía no las he trasmitido al grupo y por eso no las
voy a dar a conocer porque creo que debo primero presentarlas en el grupo.
Son propuestas que no se han hecho nunca, que son un poco arriesgadas, que
nos pueden gustar a todos pero que todavía no las he comunicado. En
Navidades, por ejemplo, no realizamos nada pero creo que deberíamos hacer,
tener algún movimiento como un Festival de la Canción de Villancicos o
visitas a lugares como el Hospital.
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